lunes 19 de julio de 2010

GetGlue, el foursquare de las películas

                                                                                            Muchos espacios web se han creado para poder ser utilizados por parte de los usuarios como registro de películas, música o videojuegos. Desde Filmaffinity, hasta imdb o allmusicguide, pasando por temas de foros o la propia wikipedia, estas páginas cumplen una necesidad que desde siempre el usuario ha reclamado: puntuar sus medios de ocio de una u otra manera, y/o poder consultar la opinión del resto de usuarios.

Con el boom de las redes sociales, algunas herramientas no han dejado escapar la oportunidad de implementar servicios en relación al ocio. Como es normal, por la propia naturaleza de la comunidad, Facebook y sus aplicaciones encabezan la lista, pero no podemos olvidar Spotify Social o Last fm, que desde hace muchos años utiliza el scrobbling para acumular estadísticas en relación a la música que cada usuario escucha.

En este contexto ha aparecido una nueva comunidad: GetGlue, que copia mucho del método Foursquare (que ya presenté en su día) para atraer a los usuarios, ya que mezcla una parte lúdica basada en logros, con “check-ins” que el usuario realiza cuando está viendo una serie o una película, leyendo un libro, escuchando música…

Además de eso, la comunidad tiene la novedad de sugerirte formas de ocio personalizadas. A modo de ejemplo, basándose en tus check-ins y en la valoración que realizas de las películas que hayas visto o veas, el mismo sistema te propone films para que las valores si ya las has visto, o para que les des un vistazo en un futuro.

Para facilitar al usuario en la medida de lo posible los chek-ins y las valoraciones, GetGlue dispone de:

  • Un sistema de evaluación rápido donde el usuario puede evaluar un gran número de películas, artistas y libros en pocos minutos.
  • Un plugin de Firefox que se integra en el navegador y que aparece en pantalla cuando el usuario navega por webs donde se mencionan artículos de ocio.
  • Una app para Iphone para realizar check-ins en donde se desee.

La comunidad, pues, está muy bien pensada y trata de facilitar las cosas en la medida de lo posible. Además, y como es lógico, está totalmente integrada con Facebook y Twitter, por lo que se hace realmente sencillo compartir con tus amigos lo que estás haciendo y tus recomendaciones. Además, el registro se simplifica del todo si se tiene cuenta en Facebook, ya que se puede utilizar directamente esa misma únicamente indicando el correo y el password.

Aún así, me gustaría destacar los puntos negativos que yo he notado durante el tiempo que he estado utilizando la aplicación:

  • GetGlue, ante cualquier película que hayas visto, te obliga a elegir entre si te ha gustado o no. No permite ser neutro, por lo que muchas veces te ves obligado a decantarte por una opción cuando lo que quieres indicar es que “ni fu ni fa”.
  • Cuando haces comentarios, GetGlue no entiende los acentos y devuelve símbolos, lo que provoca que los comentarios en Facebook o Twitter den una mala impresión.
  • Por lo que sé, la aplicación no permite elegir qué se publica en Facebook o Twitter, por lo que cualquier acción que realices se publica.
  • Los stickers o logros no son demasiado atractivos, al menos de momento.
  • La aplicación de Iphone se cuelga con frecuencia.
  • El plugin de Firefox está demasiado cargado para mi gusto y no funciona con, por ejemplo, Filmaffinity.

Por ahora estoy encantado con la comunidad, aunque debe mejorar. Siempre me ha hecho gracia el hecho de registrar todo lo que veo, leo o escucho, con el fin de hacer recomendaciones a mis contactos y poder discutir sobre la calidad de algo en concreto. GetGlue facilita tanto este hecho que hace que me lance definitivamente a mostrar a los demás lo que me gusta y lo que no.

¿Qué te parece GetGlue? ¿Te animas a probarlo? Si lo deseas, búscame allí; mi nombre de usuario es, cómo no, richardfdez.

miércoles 14 de julio de 2010

3 motivos por los cuales algunos no buscan la felicidad en el trabajo

Linkedin es una red social enfocada plenamente al mundo laboral, por lo que teóricamente es un espacio idóneo para generar networking, reforzar tu marca personal y encontrar empleo a largo plazo.

Pese a que mi actividad en esa red todavía es muy pobre, Linkedin sí que me ha facilitado el encontrar temas interesantes en diferentes grupos de debate. Uno de los que más atención ha generado, ya no sólo a mi sino a toda la red, es el creado entorno a la posibilidad de ser feliz en el trabajo. Es una lectura que recomiendo leer, ya que se ponen de manifiesto las divergencias de los usuarios para aspectos como definir lo que es felicidad y/o la independencia de la propia persona para serlo en un entorno donde intervienen más agentes (jefe, ambiente, compañeros).

Feliz no cumpleaños... en el trabajo

Tal y como yo lo veo, la felicidad es más que posible en el trabajo, siempre que se cumplan tres requisitos básicos como:

  • Las tareas que desempeñas el 75% del tiempo te deben gustar.
  • Debes, además, sentirte realizado, notar que haces una actividad importante para tu empresa.
  • El ambiente de trabajo debe ser cómodo.

Evidentemente, ser feliz no quiere decir no sentir stress ni obtener fracasos, ya que estos factores pueden aparecer en todo momento aunque, evidentemente, no deben ser una constante durante la vida laboral.

Un ejemplo que empieza a ser recurrente en mis argumentaciones y que fue la que utilicé en mi intervención, fue el utilizado por Seth Godin en su libro "Tribus", 

El autor explica que, durante sus vacaciones y a altas horas de la madrugada, se sentó en el vestíbulo de un hotel para revisar su correo. Una pareja algo perjudicada por el alcohol lo vio y entre ellos comentaron que era realmente triste que una persona no pudiera desconectar, disfrutar de sus vacaciones.

En un primer momento uno puede estar de acuerdo con la pareja, pero sin embargo Seth Godin da la vuelta a la tortilla, afirmando que lo que es verdaderamente triste es tener 3 semanas para olvidarse de las otras 49.

Mi intención ahora es tratar de ir más allá de lo que para mi resulta obvio, identificando los motivos por los cuales la gente no comparte mi opinión o no busca la felicidad durante su vida diaria (estamos hablando de 8 horas de las 16 que estamos despiertos).

I. Cultura

Estrenando Oficina



El primer motivo que encuentro es la propia concepción que el trabajador tiene respecto a su oficio. Al verlo como una obligación, la persona se siente a disgusto ante cualquier tarea que realice, por lo que su propia mente le impide desarrollar un estado de bienestar, que obtiene de una manera muy limitada tratando de hacer el mínimo trabajo posible, evitando tareas nuevas y posibles cambios en su día a día.

II. Esclavitud

El segundo motivo es la necesidad de mantenerse en un puesto de trabajo por motivos económicos, y es que, como David Pérez-Tomé comenta en el debate:

En lo que no creo, es en la felicidad sin trabajo.


Ciertamente la necesidad monetaria puede limitar sobremanera la búsqueda de una mejor situación laboral en términos afectivos. Así, el miedo al cambio o a la pérdida de ese trabajo a corto plazo puede paralizar un acción que para otros puede ser evidente.

cadena

III. Miedo al cambio

Por último, creo que la propia cobardía y miedo al cambio juega un papel fundamental para muchos, ya que el famoso “mejor malo conocido que bueno por conocer” toma fuerza y genera una serie de sensaciones que afecta a la toma de decisiones. Para muchos, sobretodo los más jóvenes, el aspecto económico debería pasar a un segundo plano, y la búsqueda de un empleo que satisfaga las necesidades personales (como la formación y la adquisición de responsabilidad) debe ser la referencia en estos casos.

¿Se te ocurren más motivos? ¿Crees que la felicidad en el trabajo es imposible? ¡Opina!

Fotografías obtenidas de Flickr, de los usuarios fotoposible, Alejandro Sosa y Euken.

lunes 12 de julio de 2010

Wise Stamp, enriquece tus firmas de correo

Como usuario de GMail, una de las lagunas que más encuentro a faltar es su gestión de las firmas, ya que:

  • Resulta complicado generar firmas atractivas.
  • La firma siempre se posiciona en la parte inferior del mensaje, por lo que en las respuestas, se sitúa al final del mensaje original. Ésta, pues, se pierde dentro de la cadena.

Por suerte para los usuarios de Firefox y Chrome, existe una pequeña aplicación que ayuda a generar firmas realmente interesantes para tus correos electrónicos: WiseStamp.

Con este pequeño addon, puedes:

  • Dar cualquier tipo de formato a la firma, pudiendo añadir links, tablas e imágenes.
  • Añadir links hacia tus perfiles personales, enriqueciéndolos con favicons si lo deseas.
  • Incluir RSS con la actualización del espacio que desees, ya sea Twitter, Linkedin, el blog...


Por último, yo particularmente destaco que la firma no se coloca de la manera predeterminada por la de GMail, sino que se sitúa encima de todo el texto que no sea el generado en el nuevo e-mail:

La instalación y funcionamiento en Firefox es realmente sencilla (supongo que en Chrome no tendrá complicación tampoco). Una vez abierta la aplicación, únicamente se trata de rellenar el campo central con el texto, imagen o código html deseado, y el resto de campos con los perfiles sociales que se quieran incluir.

Es una pequeña herramienta que otorga personalidad e imagen a todos tus correos, además de generar fuentes de tráfico hacia tus espacios.

Las posibilidades son infinitas, y en la propia web de la herramienta se pueden ver múltiples ejemplos, así como tutoriales.

¿Crees que es útil o prefieres las firmas más sencillas? ¿Conoces herramientas similares? Deja tu opinión y generemos debate.

miércoles 7 de julio de 2010

4 tipos de KPIs para Social Media

Es ya un hecho palpable la importancia que ha cobrado el Social Media para cualquier marca. Sin embargo, la dificultades aparentes a la hora de medir el éxito de la actividad realizada en esos espacios generan dudas a la hora de crear estrategias apoyadas por toda la organización. Dudas que, inexplicablemente, se diluyen cuando hablamos de los medios convencionales.

Por que un indicador definitivo jamás puede ser el número de fans o followers que tienes (¿sabes que se pueden comprar?), o la cantidad de visitas recibidas.

 

A continuación trataré de introducir algunas KPIs básicas que sí que pueden ser realmente útiles para definir una estrategia, unos objetivos y valorar el RoI (return on investment) de las campañas.

I. Exposición

La exposición es determinar cuanta gente recibe tus mensajes, lo que establecerá tu potencial.

Hasta que no exista una herramienta, que yo de momento no conozco, se hace obligatorio el estudio individualizado de cada uno de los espacios, lo que provoca realizar un consumo de tiempo a tener en cuenta. Además, se hace casi imposible no duplicar a un mismo cliente que visita tu blog y te sigue en Twitter, por ejemplo. 

Ejemplos de indicadores de exposición:

  • Blog. Número de visitantes.
  • Twitter. Seguidores, y seguidores de aquellos que te hicieron un RT. Una aplicación que te puede ser de ayuda es Tweetreach (gratis para ver resultados de 50 tweets, 20$ para un mayor rango).
  • Facebook. Fans y amigos de tus fans, que se pueden obtener de Insights.

II. Engagement

Según la wikipedia, el engagement es un concepto que generalmente se considera como la dirección de un esfuerzo voluntario.

Es decir, este tipo de indicadores lo que muestran es cuanta gente actúa una vez ha recibido tu mensaje.

Pese a que yo de momento únicamente he utilizado herramientas gratuitas como Twitalyzer, Social Mention y Google Analytics, por la red se recomiendan servicios como Radian 6 (de precio considerable).

Ejemplos de KPIs de este tipo:

  • Blog. Comentarios recibidos, suscritos o la cantidad de posts compartidos y mediante qué herramientas. También se debería tener en cuenta las fuentes de tráfico del blog y evaluar si tus intervenciones en otros blogs tienen el éxito que esperabas.
  • Twitter. Cantidad de clicks realizados a los links que envías, RTs recibidos, uso de tu hashtag, respuestas y DMs.
  • Facebook. Cantidad de links clickados por tus fans, número de comentarios y “Me gusta” recibidos, sin olvidar los posts recibidos en el muro ni los DMs.

Hay que tener en cuenta cuanta gente diferente realiza estas acciones, ya que eso definirá características importantes de tu tribu, como la fuerza de sus evangelizadores.

III. Influencia

Se debe estudiar que toda la actividad provocada en terceros genere un concepto positivo o negativo de tu marca.

Para obtener estos datos, puedes utilizar las herramientas indicadas en el punto II (Twitalyzer, Social Mention, Radian 6), pero siempre realizando un estudio en diagonal de que las herramientas filtran correctamente lo que es positivo, neutral o negativo.

Así, deberás analizar los comentarios, DMs e intervenciones recibidas y clasificarlas para determinar si lo que creas está yendo en contra o a favor tuyo.

Otra herramienta que aquí es de utilidad puede ser Google Alerts.

IV.  Conversiones

Nada de lo comentado hasta ahora tiene sentido si no sabemos evaluar qué beneficios tiene para nuestra marca la presencia en Social Media.

Es vital saber si los comentarios positivos, los evangelizadores y nuestra aportación de valor en cada una de las redes sociales ha desembocado en el cumplimiento de los objetivos globales de la empresa, que puede ser desde obtener mayor reputación de la marca o la creación de nuevos canales de cliente hasta el aumento de las ventas o del número de clientes.

Así, se deben establecer KPIs que indiquen el origen de cada uno de los agentes que hacen que nuestros objetivos sean cada vez más próximos. Con estos indicadores, se puede saber qué campañas o qué medios funcionan mejor o peor

Es quizás el paso más complicado de realizar correctamente, y hay todo un mundo alrededor de él: la analítica web.

A tener en cuenta

Un aspecto muy importante a valorar es el tiempo que se dedica semanalmente a realizar estos indicadores, y que debe ser el mínimo posible. Se tiene que valorar todos y cada uno de los indicadores a analizar y estudiar si realmente serán útiles en el día a día para ir orientando nuestra estrategia respecto ellos. La creación de una hoja de cálculo a modo de Dashboard que te ayude a entender el estado de la empresa en los espacios 2.0 con un simple vistazo resulta imprescindible.

Finalmente, es muy poco recomendable el establecimiento de objetivos ajenos a los de la organización, ya que eso no sólo no implicará a toda la empresa en el desarrollo online, sino que puede crear serias desavenencias tanto internas como externas.

Qué te ha parecido? Conoces alguna otra herramienta que puede ser de ayuda? Añadirías algún tipo de KPI básico más? Algún consejo? Se agradecen comentarios

Ésta es una adaptación basada en un artículo de Social Media Examiner que encontré realmente interesante.

Imágenes obtenidas de sxc.hu, cuyos autores son duchessa, mwookie y svilen

martes 6 de julio de 2010

Gravatar, o la homogeneización del avatar

Por suerte, en la red aparecen constantemente aplicaciones sencillas que facilitan mucho el día a día de nuestra actividad en internet. Son servicios que, por su utilidad, hacen que las tareas que antes podían parecer repetitivas o pesadas ahora puedan ser olvidadas.

Es una opinión globalizada que mantener un único avatar en toda la red es muy positivo si se tiene la intención de hacer crecer una marca personal:

  • para facilitar que te identifiquen el resto de usuarios.
  • para dar la misma imagen personal en todas tus redes.
  • por practicidad, ya que todos tus perfiles estarán actualizados o no al mismo tiempo. Además, no estarás dando vueltas a qué imagen poner cada vez que crees un perfil en una nueva plataforma.

¿Cuántas veces hemos tenido que registrarnos o subir un avatar para participar en un blog, foro o página? La escasa integración de las diferentes plataformas entre sí, hacía que no fuera posible utilizar un único registro para todo. Mientras esperamos que Facebook logre solucionar esto con su particular invasión de la red, este hecho resulta imposible a día de hoy.

En cambio, desde hace algunos años, sí que es posible tener un avatar asociado para cualquier comentario que un usuario realice en muchos de los espacios de la red. Gracias a Gravatar, ahora sólo es necesario escribir nuestro correo electrónico para que una imagen identificativa aparezca junto a la intervención.

Para poder utilizar el servicio, lo único que se debe hacer es registrarse en la página oficial de Gravatar y asociar nuestro correo electrónico a una imagen, que podemos subir ya sea desde el ordenador o la red. El proceso es realmente tan sencillo como parece.

Aunque no se puede utilizar en todas las plataformas (con Blogger no funciona de momento), Gravatar se hace ya imprescindible para comentar en el resto de la blogosfera.

Pese a ser un servicio vigente desde antes del 2007, no ha sido hasta hace una semanas que lo he descubierto. Una vez probado, lo recomiendo encarecidamente.

lunes 5 de julio de 2010

Diario del Camino IV: Pamplona – Puente la Reina

Otra vez las malditas alarmas y los malditos primeros pasos agonizantes hacia el baño. La tardía cena hizo que las horas de sueño se redujeran considerablemente, cosa que supongo que afectaría a que mis agujetas aumentaran.

Un buen desayuno cerca del hotel, compartiendo sala con jóvenes que estaban apurando las últimas horas de su particular noche, nos hizo recoger fuerzas para la etapa teóricamente más dura. En el perfil destacaba el Alto del Perdón, puerto más duro del Camino navarro y que suponía un ascenso prolongado de 2 horas, en la etapa más larga, de 25 km.

Por primera vez en el Camino, tocaba separar el grupo. Paco y Santi deberían coger de AVIS un coche suplente, ya que el día anterior uno de los dos vehículos no quiso arrancar de Zubiri. Así que mientras los demás peregrinábamos por Pamplona hasta el Campus universitario, ellos dos recogerían el coche y llevarían los dos vehículos hacía allí, con el objetivo de aparcarlos. Teóricamente, todos llegaríamos aproximadamente al mismo tiempo y podríamos proseguir el Camino sin mayor dilación.

Campus universitario de Pamplona

Lamentablemente, no contábamos con los peros que pondría AVIS.

Después de más de una hora de retraso y tras negociar con AVIS (y siendo ya las 11:30 del mediodía) arrancamos hacia el Alto del Perdón. Tras dos kilómetros decidimos parar para observar la Iglesia de San Miguel, conservada por la Orden de Malta y muy curiosa por los aproximadamente 10 estandartes y escudos que la Iglesia muestra en su interior. Es aquí donde nos encontramos un bonaerense, responsable del albergue de la Orden, que nos recomendó no comenzar a ascender a esas horas.

La prolongada subida de 2 horas se hizo pesada, no ya por la dureza, sino por el Sol de justicia que machacaba nuestras cabezas. Es aquí donde nos acordamos de los bosques y árboles de días anteriores, ya que en esta etapa fueron sustituidos por eternos campos de cereales y mosquitos molestos.

Mientras los molinos del parque eólico se iban acercando, nos cruzamos con un peregrino francés que, acompañado de su perro, llevaba 1 mes y medio caminando, haciendo la ruta jacobea desde su ciudad. Al ritmo que llevaba, bien podía tardar otros dos meses en llegar a Santiago.

2 km antes de superar el puerto, nos dimos un descanso delante del Templo de San Andrés, en Zariquiegui. En este punto los campos de cereales darían paso a senderos de hierbajos y matorrales que seguirían sin darnos tregua de un Sol que ya empezaba a hacer mella en mi piel, para variar.

Parque eólico del Alto del Perdón Un incómodo descenso nos llevaría hasta Uterga, con la esperanza de toparnos con un restaurante para comer, ya que se nos había hecho demasiado tarde. Por suerte en el albergue de la localidad servían unos gigantescos bocadillos que nos ayudaron a ganar fuerzas para superar los 8 km que aún faltaban. Debo reconocer que la bajada y el tramo plano que tuvimos que recorrer hasta llegar a esa pequeña localidad se me hizo especialmente eterna.

P1010780

Seguimos con nuestro camino, esta vez rodeados de más vegetación y campos que nos ayudaron a soportar mejor el Sol, que a cada hora que pasaba se debilitaba.

La suerte nos dio la espalda cuando, a 3 km para acabar la etapa, el agua apareció en nuestro Camino. Fue en Obanos, a 2 km de finalizar, donde una fuerte tormenta obligó a resguardarnos debajo del toldo de una cafetería cerrada.

Pasaron los minutos y en nuestro camino apareció Koldo, propietario de un restaurante cercano llamado Ibarberoa y que nos facilitaría cobijo en su local (cerrado hasta ese momento). Gracias a su simpatía y a la botella de vino que descorchó en nombre de la ruta jacobea, la espera al taxi que nos vino a recoger fue mucho más corta Lamentablemente, nos vimos obligados a recortar dos km nuestra etapa, pero la fuerte lluvia no nos dejó opción.

El día lo cerramos con el baño de rigor en el hotel, un paseo por el pueblo y una cena satisfactoria en uno de los muchos restaurantes de Puente la Reina.

Puente la Reina es la villa medieval donde se unen el Camino Francés y el Aragonés. Con un magnífico paisaje urbano, el puente románico destaca sobre el resto de construcciones.

Como los anteriores días, me dejó un gusto agridulce el no poder saborear completamente de los maravillosos enclaves que el Camino ha construido a lo largo de su historia.

Como en artículos anteriores, la imagen del perfil de la etapa se puede encontrar en Consumer Eroski

jueves 1 de julio de 2010

Diario del Camino III: Zubiri-Pamplona

Suena la alarma: Lady Gaga. Las 7:10 de la mañana. 5 minutos más. Suena la otra: Super Mario World. Una nueva derrota se ha consumado.

Llegar al lavabo hizo que mis piernas lanzaran una serie de mensajes a mi cerebro que debía obviar. En cada uno de los pasos dados para llegar a lavarme la cara me pregunté cómo conseguiría caminar 20 km durante las 7 horas siguientes.

En cambio, al empezar a caminar por Zubiri, las agujetas se empezaron a disipar, y el dolor se fue reduciendo considerablemente.
El hostal donde nos alojamos no era nada del otro mundo, aunque el menú era más que aceptable. Eso sí, si alguien desea alojarse en Gau Txori, que evite el menú de desayuno, ya que una tostada, un croissant y un vaso de leche no valen 5 €.

El perfil de la etapa aparentaba ser algo más duro que el anterior, con dos repechos a tener en cuenta:


Alejarse de Zubiri fue quizás el paseo más feo de todo el Camino, tramos en obras y la fábrica de magnesitas no ayudaron a tener un buen sabor de boca de nuestra visita al pueblo.

Una vez salimos de la zona industrial, el Camino volvía a adentrarse por Campos y Bosques. La ruta no se alejaba de carreteras, por lo que las poblaciones se sucedían, hasta que llegamos a Larrasoaña.

Decidimos continuar con el itinerario sin visitar el pueblo, y el Camino proseguía justo a la orilla del río Arga, resguardados por árboles y animales. Precioso tramo que desembocaba en el puente de Iturgaiz y en el paseo fluvial del río Arga.
 
Antes, el kilometraje a Nora ya le empezó a hacer mella. Por suerte, un vecino de la zona había adaptado la entrada de su hogar en un bar improvisado, que aprovechamos para aprovisionarnos con fruta y galletas Príncipe.
 
Aún así, el repecho que aparecería unos metros más tarde después de un tramo de nacional acabaría por hacerse notar en las piernas de Nora, que hasta Villava parecía más una muerta viviente que una peregrina. Tramo duro el elegido por nosotros, cuando podíamos, por unos 500 m más, haber tomado el camino antiguo, con paso por la Ermita de la Trinidad de Arre.

La llegada a Villava nos hizo detener para comer, ya que era demasiado tarde para proseguir el camino sin tener nada en el estómago (ya eran cerca de las 2). Un breve pero muy agradable paseo por el pueblo que vio nacer a Induráin nos hizo ver cuánto merecía la pena parar allí.
 
El local escogido fue el club del Jubilado, muy apropiado si tenemos en cuenta la manera en la que arrancamos después de que aparecieran de nuevo las agujetas, al levantarnos de nuestros asientos.

Un paseo urbano a través de Villava, Burlada y la propia Pamplona nos llevó hacia el puente de la Magdalena, la imponente muralla y el portal de Francia, punto donde finalizaba la etapa.

Pamplona, debido a su situación estratégica, ha sido un enclave codiciado por numerosos imperios a lo largo de la historia. Desde los romanos hasta los franceses en el siglo XVI, pasando por Carlomagno y los musulmanes, Pamplona ha sufrido ataques que provocaron la construcción de diversos puntos defensivos que aún hoy se pueden admirar.


Después del baño y la siesta de rigor, el resto de nuestra estancia pamplonica sirvió para ver a la selección jugársela contra Chile, ver a nuestro amigo Adrián y visitar la Catedral, con andamios hasta arriba. El restaurante escogido para cenar estaba en plena plaza de la Catedral y la selección de pintxos que nos pusieron en la mesa hace que recomiende encarecidamente parar a tomar algo en el Bistrot.

Gran ambiente en la noche pamplonesa que lamentablemente no pudimos disfrutar por obvias razones. Nos han quedado ganas de vivir la ciudad sin el sosiego del peregrino.

Como en la primera etapa, la imagen del perfil de etapa, así como otra información del Camino, se puede encontrar en Consumer Eroski